Los peruanos nos caracterizamos por nuestra indiferencia hacia el dolor ajeno. Si no nos conmueve el dolor de nuestros compatriotas en necesidad, menos podría interesarnos el sufrimiento de una mujer colombiana y de su familia, que constituyen un verdadero símbolo de coraje y de sacrificio válido para toda América Latina.
El Perú, sin embargo, a nivel sociedad y a nivel gobierno no ha dicho o hecho prácticamente nada.
Conocí a Ingrid Betancourt a fines de 2001, pocos meses antes de su secuentro por las Farc. Ella era entonces candidata a la presidencia de la república por el partido Verde Oxígeno, llevando como bandera la lucha contra la corrupción.
Entre los años 2001 y 2004, en los que residí en Colombia por razones profesionales, establecí una relación muy directa con Yolanda Pulecio, madre de Ingrid, y Astrid Betancourt, su hermana. Ambas mujeres son unas luchadores incansables por la libertad de Ingrid y por un acuerdo humanitario que permita un camino de esperanza para los centenares de secuestrados -en su gran mayoría colombianos- por la insanía de las Farc.
Hace poco, hemos leído la carta que Ingrid envía a su madre. Es un documento impactante y desgarrador. Llega a decir que los secuestrados son "los que afean la fiesta". Claro. Aquellos para quienes todo es felicidad se sienten agredidos cuando se les recuerda el dolor ajeno.
Francia da un extraordinario ejemplo de consecuencia. Y no es posible que su compromiso por la liberación de Ingrid y el acuerdo humanitario supere largamente el de América Latina, nuestro propio hogar común.
Hace algunas semanas, miles de personas en diversas ciudades del mundo, incluida Lima, salieron a las calles a protestar contra las Farc. Eso está bien. Pero, al mismo tiempo, hay que hacer algo por las víctimas concretas de las Farc y de nuesta desidia común: los secuestrados.
La próxima cumbre Europa-América Latina, así como la cumbre de los pueblos que se desarrollará paralelamente, son oportunidades para que los peruanos nos hagamos presentes en un tema que cocierne a la humanidad. Cualquiera que vea una foto reciente de Ingrid Betancourt comprenderá la magnitud de la tragedia que ella vive.






1 comentarios:
Desde Argentina la agrupación musical "Los Fabulosos Dissel" se suman al reclamo por la libertad de Ingrid Bentacourt.
Los Fabulosos Dissel, con mas de 20 años de trayectoria artística, es una de las bandas musicales mas reconocidas del litoral argentino y hoy desean expresar su solidaridad hacia Ingrid exigiendo por su pronta liberación.
En Youtube
http://www.youtube.com/watch?v=SglJfIHoHug
Atte
Javier Costas
Prensa Cordoba Press
ARGENTINA
UN MUNDO EN LIBERTAD
Han pasado seis años,
su vida hoy pende de un hilo
condenada a pasar por aquello
que nadie ha merecido
Luchando por su vida así mismo,
intentando escapar varias veces
pero aun sigue viva su fe
y la de toda su gente...
Libertad... queremos libertad
para Ingrid queremos libertad
porque nacimos para ser libres
el mundo quiere libertad!
Libertad... queremos libertad
para Ingrid, queremos libertad
luchemos juntos para ser libres
el mundo quiere libertad!
Ella ha escrito una carta a su madre,
contandole todo
"aquí la vida no es vida…" ella dijo,
“estoy muriendo de a poco…”
en una cárcel con celdas de hojas,
donde nadie puede visitarla
secuestrada está en juego su vida
que de a poco se acaba.
Libertad... queremos libertad
para Ingrid queremos libertad
porque nacimos para ser libres
el mundo quiere libertad!
Libertad... queremos libertad
para Ingrid, queremos libertad
luchemos juntos para ser libres
el mundo quiere libertad!
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